viernes, 11 de mayo de 2018

La canica


          El célebre escritor Jonathan Jiménez Montoya revela que el origen de todos sus cuentos surge de una casualidad. Se le presentó mientras recogía comida y objetos de valor indigente entre los residuos del vertedero de Valdemingómez. Allí, como un diminuto «Aleph» de color amarillo, entre compresas y mondas de naranjas, encontró una canica con las ideas que le han llevado a ser uno de los escritores más comerciales de las escombreras de la literatura. Dice que, dentro de dicho objeto, ve parejas enamoradas, ve noches con pátina láctea, ve amaneceres añiles, ve navajas introducirse en cuerpos desnudos, ve manantiales de sangre derramada, ve campanas que lloran a muerto…, y ve a Beatriz alejándose de la mano con un payo.

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 Este microrrelato ha resultado ganador en el Concurso de Lamicrobiblioteca correspondiente al mes de marzo de 2018

viernes, 6 de abril de 2018

Los Montes de Toledo en Lecturas de Yamil Cuéllar



Yamil Cuéllar es un actor y escritor cubano que reside en California. Tiene un canal de audio en el que narra y dramatiza libros.

Yo le sigo en su lectura actual de Sinuhé el Egipcio en “Lecturas de Yamil Cuéllar”, en Ivoox, Soundcloud y Facebook. Al final de cada lectura suele incluir alguna que otra reseña de libros que recomienda. Pues al finalizar el capítulo 49 ha tenido el detallazo de incluir la lectura de algunos de mis microrrelatos. Os recomiendo sus audios.
¡Muchas gracias. Yamil!

Aquí podéis escuchar la lectura de mis microrrelatos: 



miércoles, 14 de marzo de 2018

El cielo de las letras

(El cúmulo de galaxias SDSS J1038 más 4849 -NASA-ESA)


          Sé que tus restos se hacen simiente en el cementerio de tu pueblo, aquella aldea castellana que tanto amaste y glosaste en tus versos. Dicen que realmente se muere cuando te olvidan, luego aún no estás muerto, papá, pues me acuerdo mucho de ti. Apenas conociste Internet, pero para que lo entiendas: es un lugar virtual como tu cielo. Si en este vivirás eternamente al lado de tu Dios, en aquel perdurará siempre lo que se escriba. Es como una pizarra imborrable, un cielo de las letras. Por eso, para que no mueras nunca, transcribo en él una de tus poesías que podrás leerle a mamá, que seguro que está a tu lado, diciéndote lo que debes y no debes hacer.
* * *


(Van Gogh -Noche estrellada)

Trillador,
que en el día
aguantas en la era
el calor
trillando los haces
de la cosecha
y a la noche
te marchas a los prados
a dormir con las yeguas,
acuérdate
traerme
cuando vuelvas
—pues son tus amigas—
la más brillante
de las estrellas.
(Florentino Jiménez Gómez. Maestro Escuela. 14-03-1916; 08-09-1999)

martes, 13 de marzo de 2018

Pro domo sua

(Fotografía de Tom Waterhouse)


          En ocasiones, los sueños que anhelamos para con nuestros hijos se retuercen en escorzos del tiempo y te pasas el resto de tu vida mirando hacia atrás, pensando en esa sombra que arrastraremos siempre, preguntándote qué hicimos mal. Todo comenzó por culpa de nuestra melomanía, cuando llevamos a nuestra hija de diez años a clases de música. La profesora de violín nos dijo que todo virtuosismo no desarrollado antes de los quince años no se alcanzaría nunca, y que en Moscú estaban los mejores profesores. Ocho años de sacrificio, alternando vacaciones, unas veces su madre y otras yo, para estar más tiempo allí con ella. Nos hemos perdido su crecimiento, su día a día, todo por ella. Hemos sacrificado la vida y los ahorros para labrarle el futuro de Euterpe que quisimos para ella. Y ahora, nos vemos abandonados en una platea vacía, escuchando una composición sin armonía. Cuando nos visita, nuestros silencios de redonda se suceden en el pentagrama de nuestras vidas. Ella, sin embargo, dice que es feliz, no se acuerda del violín, nos habla de sus animales, de la vida en la reserva sudafricana de Madikwe, y de que cuando termine Biológicas se irá allí a vivir. 

* * *

viernes, 2 de febrero de 2018

Cabo de vara

(Fotos tomadas de Internet)

          Entiéndelo hijo, si no lo hubiese hecho yo, lo hubiese realizado otro. Fue mi manera de sobrevivir. Cuando se llenaba la capacidad del campo, debíamos purgarlos, había que liberar espacio para los nuevos. Los colocábamos cara a la pared, así, como ves a esos en la barra de la cafetería, de espaldas, serios, preocupados, sin hablarse los unos a los otros, lo mismo que allí. Si hablaban les podía costar la vida. Lo llamaban diezmar, pero yo no siempre contaba de diez en diez, así evitaba que ellos se pelearan por las posiciones, no quería problemas. Unos días era cada ocho, otros cada doce. No se me olvidan las expresiones de aquellos rostros, las que ponían cuando posaba la mano sobre el hombro del elegido, se volvían espantados, con la cara blanca, como la que mostraba el payaso listo asombrado de la idiotez del tonto, ¿te acuerdas? Ese era uno de mis trabajos, alguien tenía que hacerlo, y me proporcionaba la seguridad de que ninguna mano se posara en mi hombro. Los fusilamientos casi siempre corrían a cargo de los soldados. Yo tengo la conciencia tranquila, ¿sabes?, salvaba a nueve de cada diez. Además, gracias a eso, tú vives.

viernes, 5 de enero de 2018

Carta a los Reyes Magos

(Foto tomada de Internet)

Queridos Reyes Magos:
Este año he sido muy buena, he estudiado mucho y no me he peleado con mi hermano. Como me ha dicho mi mamá que también lo estáis pasando mal, que tenéis problemas para pasar la frontera, voy a pedir pocas cosas. Quiero que me traigáis:
A mí, una cartera nueva para el colegio, sin muñequitos infantiles, mejor con fotos de Justin Bieber, para que no se rían de mí los otros niños.
A mi hermanito, una bicicleta roja con ruedines, un casco y un timbre.
A mi mamá, un estuche muy grande de maquillaje.
A mi papá.
María.

sábado, 30 de diciembre de 2017

A meses

(Fotograma de Tras la ventana, corto de Ana Suárez y Daniela Delgado)

         
         —Mamá, ¿qué hace ahí afuera el abuelo arañando la ventana?
         —Haz como si nada, ya sabes, desde que murió la abuela se pasa el día rezongando. Llama tú al tío y dile que hace dos días que tenía que haber venido a por él, pues a mí me dirá que para eso soy la hija.